RSE, comunicación y negocios que se atreven a SER diferentes


La nueva forma de comunicarnos y relacionarnos que están permitiendo las nuevas tecnologías está jugando un papel determinante en desdibujar las fronteras entre el concepto de compromiso social y los negocios.

rseEste cambio se está dando principalmente al comenzar a integrar mediante la escucha activa las preocupaciones de la sociedad y de los grupos de interés en las operaciones y las estrategias empresariales. Nuevos conceptos están emergiendo en el mundo de los negocios a raíz de esta tendencia y cada vez escuchamos hablar más de  los activos de sostenibilidad, del capital natural (medioambiental) y del valor compartido(percepción y cambio social).

John L. Paluszek, asesor especializado responsabilidad social y desarrollo sostenible de las empresa, es uno de los grandes impulsores de este tema y considera que para que esta tendencia tenga éxito en el mundo de los negocios es necesario un nuevo tipo de liderazgo empresarial que permita un cambio de mentalidad dirigido a alinear las fuerzas del negocio a reducir los riesgos de la perdida de biodiversidad mundial, los problemas del entorno  la sociedad e incluso de los conflictos bélicos. Esto significa una nueva forma de entender los negocios con una visión más amplia y elevada en sus valores. Véase el surgimiento de interesantes movimientos como el Social Business de Muhammad Yunus y  la interesante perspectiva que les presentamos en el siguiente video de Business for peace liderado por Sir Mark Moody-Stuart.

Y es que ya no es suficiente pensar en la idea de la RSE (Responsabilidad Social Empresarial) solamente en términos de reputación e imagen para capitalizar la idea del valor social como intangible. Hay que saber SER y hacer de otra manera las cosas a través de la tecnología y también de una nueva comunicación más humana en las empresas para conseguir notabilidad y no sólo notoriedad. Mejor vivencia y no sólo supervivencia.

Es momento de abrirnos a una comunicación y un diálogo abierto a través de la tecnología y también desde perspectivas más humanas con los grupos de interés para saber SER diferentes  en el cumplimiento de sus expectativas como una experiencia de comunicación real y auténtica. Esto será el real valor de la competitividad. Vivimos en una gran red social, la conectividad tecnológica ya se ha encargado de hacernos consciente de ello, ahora hay que actuar en consecuencia. No solo con palabras, sino también con hechos.